lunes, 4 de septiembre de 2017

"Lo único que no olvida el cerebro es la música"


Nadie discute los múltiples beneficios de la musicoterapia porque como medio terapéutico es más antigua que la propia música. Este método puede activar todas las áreas cerebrales de forma simultánea y esta característica convierte a la musicoterapia en una herramienta útil.  Además, ha resultado ser efectiva en  programas de rehabilitación y educación. Marcelo Ortiz, músico y compositor ecuatoriano, estudioso de la etnomúsica, regresó al país luego de una larga estadía en Canadá, con el objetivo de impulsar la musicoterapia en el país. 

¿Cuándo se involucró en este campo? 

Tomé conciencia de la musicoterapia  en Canadá cuando realicé mis estudios musicales en las universidades de ese país. Tengo, además, estudios de cuarto nivel en la interpretación de piano y con el transcurso del tiempo me  interesé mucho en la música de tradición europea. Lo que se llama comúnmente la música clásica y en la música de los pueblos (la etnomusicología). Por consiguiente, me interesé en Ecuador y América Latina, en general. Antes de que dejara Ecuador fundé, junto con mi hermano, quien también es pianista, una escuela de música para niños. 

 ¿Cuál era el propósito?

 Bueno, tengo que comentarle que sin tener mayor experiencia y conocimiento, porque era empírico lo que hacíamos, logramos acercar la música hacia la educación y el aprendizaje en los niños con un enfoque hacia la terapia. Entonces, lo aplicamos a finales de la década de los ochenta en las clases que impartía en Canadá. Luego emprendí  investigaciones sobre la musicoterapia en ese país. 

¿En qué países se ha desarrollado más la musicoterapia?

 En Francia, Canadá y Argentina. Estos tres países se han especializado en este campo y han profundizado en el conocimiento de la influencia de la música en el cerebro humano para mejorar determinados aspectos. ¿Cuáles? Por ejemplo, trabajé durante mucho tiempo con niños autistas. Se sabe que el autismo no es uno solo, sino que depende de cada una de las personalidades del paciente. Entonces, la música ayuda a calmar la convulsión interior que produce, de modo que se pueden usar ciertas armonías y  notas que producen un efecto anestésico y psicológico. 

¿Qué notas serían? Por ejemplo, la escala de sol menor, que se utiliza con un cierto esquema terapéutico y produce un efecto instantáneo de tranquilidad interior. 

¿Cuántas sesiones tienen que tomar los niños para ver los resultados? 

Es un tiempo indefinido, pero se supone que un niño autista puede hacer un grupo de sesiones que van desde dos o tres veces por semana hasta tener un resultado que se establece cuando el paciente se comunica con el mundo exterior. Además, es necesario realizar una evaluación del paciente que determine la severidad de su caso y establecer un protocolo de intervención. En otras palabras, no existe un número determinado de sesiones ya que cada persona es diferente. Los resultados pueden ser muy rápidos y otras veces muy lentos. Lo que sí se puede constatar casi inmediatamente es su capacidad de control y su exploración sensorial con el mundo exterior.

 ¿La musicoterapia también funciona para las personas que sufren ansiedad y depresión? 

Claro que sí. Además, hay que indicar que la musicoterapia es prácticamente desconocida en nuestro medio y diría yo, hasta cierto punto en el mundo entero, por el hecho de que tenemos acceso a la música de una forma mucho más directa, rápida y sin costo alguno. Porque cualquier persona puede acceder al tipo de música que desea. Por ejemplo, si estoy intranquilo elijo determinados ritmos; si estoy nervioso escucho otros. La musicoterapia tiene una función diferente como un masaje terapéutico, como la terapia por los colores o la terapia por el arte.

¿En las personas de la tercera edad también tiene efectos benéficos?

La musicoterapia se aplica a todos los problemas neuronales que una persona puede presentar. En relación al alzhéimer incluso, se ha descubierto que lo único que el cerebro no olvida es la música.

¿Por qué? 

Porque cuando existe una formación musical desde temprana edad, se desarrollan, en el cerebro, una suerte de protuberancias que están identificadas para cada actividad que la música necesita. Para el ritmo se desarrolla una determinada sección del cerebro; para el timbre otra; para la memorización de sonido, una diferente, etc.

¿En Ecuador hacen falta más especialistas en este campo?

Sí, y además en diversas partes del planeta la musicoterapia comienza a adquirir mayor relevancia. Ciertos centros de salud en Canadá tienen asignado a un musicoterapeuta que visita los hospitales, semana tras semana, para determinados trabajos con personas o pacientes.Puedo contar una anécdota sobre este tema: es tal el efecto de la musicoterapia  que en los años ochenta había un musicoterapeuta que iba, con regularidad, a un hospital en Montreal. Iba todas las semanas para tocar un poco de música a un paciente que estaba en coma desde hace 10 años. A las pocas semanas, el paciente se despierta y el musicoterapeuta se le acerca para preguntarle si tenía conciencia de que estaba tocando para él. Entonces, el paciente le contestó: claro, sí. Me acuerdo perfectamente y es por eso que me desperté, porque tu música ya me cansó. Es una anécdota real.

¿Qué instrumentos utilizan los musicoterapeutas?

Cada uno utiliza el instrumento que más le conviene o que más conoce. Yo utilizo un grupo de instrumentos de percusión, como los aerófonos, los xilófonos y el piano. A mi criterio, este último es uno de los más flexibles en la aplicación de una terapia musical, ya que al ser un instrumento híbrido ofrece la posibilidad de explorar estructuras musicales. Además, la persona puede memorizar el teclado y diferenciar entre teclas negras y teclas blancas, lo que facilita su exploración musical por medio de la improvisación. (I)  



Esta noticia ha sido publicada originalmente por Diario EL TELÉGRAFO
 www.eltelegrafo.com.ec

jueves, 24 de agosto de 2017

Este programa “coproduce” música por medio de inteligencia artificial

Se trata de Amper Music, un servicio de música que utiliza la IA para producciones musicales.
La cantante Taryn Southern es la creadora de las letras y melodías de su nuevo material discográfico titulado I am AI; la primera canción de este álbum fue coproducida de una forma muy particular: con inteligencia artificial.
Se trata de la canción “Break Free”, la cual fue lanzada el lunes 21 de agosto, ésta producida por la startup Amper Music, un servicio de música de inteligencia artificial con la que la artista de Youtube trabaja para la elaboración de su disco.
Amper es “un compositor, intérprete y productor de inteligencia artificial” que brinda la oportunidad de “crear y personalizar instantáneamente música original”, especifica la startup en su portal oficial. 
La cantante estadounidense y participante de American Idol en 2004, tiene pocas habilidades en el piano, este programa de inteligencia artificial la apoyó en la parte instrumental de la canción, el cual desarrolló las armonías, acordes y secuencias.
“De una manera divertida, tengo un nuevo compañero de escritura de canciones que no se cansa y tiene este conocimiento sin fin para hacer música“, aseguró la artista en entrevista con CNN Tech.
“Siento como si tuviera mi propia visión. Repito y elijo lo que me gusta y no me gusta. Hay mucho más control”, señaló la cantante.
Taryn Southern trabajó con un productor en su voz, el resto de la canción se basó en el software de Amper Music.
La plataforma le dio algunas pautas al programa, como la velocidad de la canción, la clave de firma y los instrumentos preferidos. Después, el programa produjo una pista para su consideración.
En el pasado, me metía en trampas al escribir canciones en un estilo dado o acordes que sé que me gustan”, aseguró Southern.
“Cuando trabajo con música de inteligencia artificial, todo lo que me entrega es una sorpresa”.
CON INFORMACIÓN DE CNN EN ESPAÑOL

lunes, 21 de agosto de 2017

Escuchar música gratis aún es legal


No podemos vivir sin la música. Desde que se descubrió cómo registrar sonidos en discos de pizarra hasta las reproducciones digitales actuales, la música siempre nos ha acompañado.
Hace 30 o 40 años la oíamos en discos de vinilo o cintas de casete, después en discos compactos, después llegaron los reproductores mp3 y actualmente podemos escuchar música en streaming.
Música en la nube
Por una parte, escuchar música online tiene sus inconvenientes, cada vez que se escucha un tema, se descarga consumiendo datos. Si se hace a través de wi-fi seguramente no importa, pero si se hace utilizando una línea móvil y dependiendo de un plan de datos, entonces sí que hay que tener presente el consumo para no agotar los datos.
Por otra parte, tiene una ventaja esencial. Tener la posibilidad de escuchar cualquier canción que se te ocurra, un segundo después de que lo decidas, de entre los millones de canciones que se han publicado, es prácticamente magia. Hace 15 años esto no se podía hacer.
Gratis o de pago
Cuando el único soporte para la música eran los discos de vinilo no existía la posibilidad de copiarlos. Pero en cuanto aparecieron las cintas de casete cualquiera podía hacer copias en casa de los discos de vinilo o de la música que se oía por la radio.
Está muy bien tener una colección de música estupenda, tanto si se ha pagado por cada álbum como si se ha copiado utilizando los medios que están al alcance de cualquiera, pero sea como fuere, la música la crean y la ejecutan un ecosistema de músicos y técnicos que de alguna manera deben cobrar por el trabajo que hacen. Por eso es necesario que existan plataformas de pago, para que ese ecosistema sea sostenible.
Sin embargo también existen plataformas que se financian a través de la publicidad y que pueden ofrecer música gratis a sus usuarios. Las más conocidas son Spotify y YouTube, que aunque está basado en los vídeos, se utiliza igualmente para escuchar música.
Recientemente se ha creado una web de música online que indexa las canciones contenidas en YouTube para ofrecerlas ordenadas. Esta web por lo tanto contiene música online gratis porque la fuente de donde se alimenta ya tiene filtrados los derechos de autor correspondientes. Es una web diseñada para escuchar música onlinemientras trabajas o para utilizarla en fiestas.


Características de MOF (MusicaOnlineFre)
No hace falta registrarse para escuchar la música. Se tardan unos 10 segundos desde que se abre la web hasta que se empieza a reproducir el tema que quieras.
Aunque si te registras, podrás crear playlists y conservar una colección de álbumes y canciones favoritas.
Puesto que el origen de la música es YouTube esto te permitirá oír música gratis mp3 mientras que en una pequeña ventana se reproduce el vídeo que le acompaña. Hay pocas webs que ofrezcan música online gratis y que sean tan sencillas de utilizar como MusicaOnlineFre. La música gratis online que ofrece cubre todos los géneros, desde Rock hasta música para dormir (Sleep).
La web está basada en la simplicidad. Es muy fácil de usar. En cuanto se abre ya hay disponible un botón de reproducir para escuchar lo último que se estaba escuchando cuando se cerró.
La parte izquierda de la web permite buscar canciones, álbumes o artistas. La parte inferior es la que tiene los controles de reproducción, que incluyen un botón genial para mostrar la letra de la canción si está disponible, un botón para ampliar el vídeo que va asociado a cada canción y que ocupe el centro de la pantalla, otro botón para ocultar o mostrar la lista de reproducción activa, un control de reproducción aleatoria y un botón para repetir una canción o un álbum completo.
La parte derecha de la web está reservada para mostrar la lista de reproducción actual (si está pulsado el botón que hemos comentado) y el vídeo de YouTube asociado.
Y por último la parte central es la que permite ver las carátulas de los álbumes o las canciones disponibles. Los diseñadores de la web no han querido dejar carátulas vacías, así que cuando no hay una carátula disponible muestran una imagen relacionada con el mundo de la música.
Una web muy útil. ¡Y gratis!

via:panorama.com

viernes, 21 de julio de 2017

La cantante mexicana Olivia Gorra será objeto de un homenaje en el Palacio de Bellas Artes en septiembre próximo.

La cantante mexicana Olivia Gorra será objeto de un homenaje en el Palacio de  Bellas Artes en septiembre próximo, en reconocimiento a su trayectoria artística de 30 años y por la labor que viene desarrollando en pro de nuestra música.
El evento estará apoyado por la Secretaría de Cultura.
Esa noche se llevará a cabo una gala con la actuación estelar de la propia Olivia, quien, entre otras actividades, realiza desde hace tres años un concurso de canto que lleva su nombre con la finalidad de difundir la música mexicana.
“Precisamente a fines de julio se cierran las inscripciones -señaló la soprano-. Esta será la tercera edición del certamen y estoy segura que habrá talento a raudales”.Apoyada por el Fonca (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes), la cantante impulsa a través del concurso la música mexicana que parte desde tiempos de la Revolución hasta nuestros días, y rescata al mismo tiempo música de diversos compositores que “ahí está en las partituras, pero nadie la conoce o la escucha”, dijo la artista nacida en Coatzacoalcos, Veracruz.
Y como una actividad paralela Olivia Gorra sostiene un intercambio artístico con Rusia, lo mismo que con algunos estados de nuestro país. Porque resulta que en la tierra de Vladimir Putin la invitaron a cantar y hasta organizaron un concurso de canto que lleva su nombre. Los ganadores del certamen ruso vienen a México y los vencedores del certamen mexicano viajan para allá.

via:elsoldemexico

lunes, 17 de julio de 2017

“Crear música en tiempo real es improvisar, hacerlo en diferido es componer”, dice la profesora Maricel Totoricagüena

Un seminario que se enmarca "dentro de un objetivo general que es trabajar con todo lo que tenga que ver con la creatividad musical", ha explicado Maricel Totoricagüena, directora de 'Improvisación libre y creación musical a partir de músicas tradicionales del mundo', el monográfico que se ha clausurado hoy en Noja dentro del marco de los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria (UC). "Hay dos maneras de crear música, una en tiempo real y otra en tiempo diferido; crear música en tiempo real es improvisar, aunque hay que tener un bagaje para ello y crear música en diferido es componer", aclaró. 
Maricel insistió en que "la idea de este curso es la de improvisar" y hacerlo "desde dos facetas diferentes: una, desde lo que sería la música tradicional, donde hay ya unos códigos más cerrados, y la otra basada en la improvisación, en lo que a uno le sale de dentro".
La musicoterapeuta Érica Zisa, que ha participado en el monográfico, se centró en que los alumnos aprendiesen a improvisar utilizando conceptos gráficos. "Yo trabajo mucho con líneas, puntos, ondas, yo pienso en dibujos cuando improviso", aseguró, "aunque no sé si el sonido me evoca esos dibujos o son los dibujos los que me evocan el sonido".
Zisa, que también es profesora y directora de coros, aclaró que "no es necesario tener una buena base musical para improvisar". "Yo esto mismo lo trabajo con niños y responden muy bien porque tiene muchísima imaginación y no tienen prejuicios. Tener la cabeza amueblada, a veces, es un problema para romper esquemas", explicó.
Sobre este asunto, también insistió en que "hay mucha gente que lee música, lee partituras e improvisa estupendamente", pero "hay mucha otra que no, que les quitas la partitura y no saben tocar. Esa gente se encuentra con el problema de no tener nada delante y cuando no tienes nada, lo que tienes que hacer es escuchar mucho lo de fuera y lo de dentro".
En el seminario se ha trabajado con todo tipo de sonidos. "Aquí vale todo, todo puede quedar bien". "Cualquier persona que no sepa música, si está escuchando algo improvisado, también reconoce una nota atonal", dijo Zisa, "por eso vale todo pero entre comillas, porque vale todo lo que uno mismo elija poner". "Hay que trabajar mucho pero hay que funcionar sobre la marcha, no vale planificar lo que uno va a incluir en la composición, eso no sería improvisar", explicó.
La artista trabaja con el sonido "como si fuese un objeto plástico, como si fuese arcilla, barro, colores" pero "el primer trabajo que hay que hacer a la hora de improvisar es explorar la voz y a ello les animo a los alumnos, para que vean con qué cuentan a la hora de improvisar".
Durante las clases, Zisa confesó a los participantes que este concepto a la hora de entender la música llegó tras su descubrimiento de la música contemporánea. "Empecé a estudiar música a los diez años pero hasta los quince no escuché por primera vez música contemporánea. En ese momento me quedé desorbitada y me sentí engañada porque a mí me costó mucho hacer la carrera de música, no terminaba de encajar", contó.

via:unican
Servicio de Comunicación
Difusión de actividades, imagen corporativa…

martes, 4 de julio de 2017

"LA MÚSICA COMO LENGUAJE UNIVERSAL"

La música como lenguaje universal
Un lenguaje tiene dos componentes fundamentales: 1. un conjunto de símbolos que tienen significado (palabras) y 2. Un conjunto de reglas para combinar esos símbolos en combinaciones largas (frases y oraciones) que tienen un cierto significado (sintaxis). Es importante sin embargo, distinguir entre lo que es un verdadero lenguaje de lo que es un sistema de comunicación como el que tienen muchos animales. Ciertos animales emiten sonidos que denotan un significado de hambre o alarma o por ejemplo, pero carecen de las reglas para combinar esos sonidos. Por otro lado, cuando un pájaro macho emite trinos (símbolos) destinados a cortejar a una hembra, cada trino por separado no tiene significado, mientras que la combinación de ellos si lo tiene.
Del mismo modo, la música tiene también reglas muy definidas para combinar sus elementos (sintaxis), pero cada elemento per se (notas, acordes, intervalos) no tienen un significado definido. Es la composición en su integridad (melodía) la que tiene significado, la que origina fuertes emociones en la persona que escucha la música. Las emociones que despiertan las melodías son parecidas a las que despiertan las melodiosas palabras de un orador o de una persona enamorada y que los lingüistas denominan la prosodia del lenguaje.
La música en el cerebro
Interesantes experimentos hechos por el Dr. Charles Limb en la Universidad de Johns Hopkins han revelado que la música utiliza los mismos circuitos cerebrales que se activan al usar el lenguaje verbal. Durante el lenguaje verbal (una conversación), estudios hechos con la resonancia magnética funcional (FMRI) han revelado que el cerebro no solo usa las clásicas zonas cerebrales atribuidas al lenguaje, las cuales van descifrando las palabras y el orden de estas (sintaxis), sino que activa muy fuertemente las zonas cerebrales que tienen que ver con el significado de lo que se dice (semántica).
Pero en su ya clásico experimento en el que un músico tocaba un piano electrónico en una máquina de fMRI, el Dr. Limb descubrió que el cerebro del músico funciona de manera diferente cuando toca una melodía memorizada de una partitura o cuando improvisa melodías de jazz, que al igual que cuando conversamos con alguien, improvisa notas, acordes y melodías. El Dr. Limb descubrió que al tocar una melodía memorizada, al igual que al hablar, el cerebro activaba las zonas del lenguaje y del significado (sintaxis y semántica), pero al improvisar música, se inactivaban las zonas cerebrales del significado, lo cual significaría que el improvisar música es mas una actividad sintáctica que semántica.
La música como un gatillo emocional
Pero además de las investigaciones neurocientíficas, el proyecto Sound Health estimulará las investigaciones para encontrar como esos hallazgos pueden ser usados en usar la música en el tratamiento de algunas enfermedades que afectan al ser humano. Los primeros intentos de usar la música como terapia surgieron en el tratamiento del síndrome de estrés post traumático (PTSD por sus siglas en inglés) después de la segunda guerra mundial. En la actualidad, después de mas de 100 revisiones del efecto de la música en la salud, incluyendo 10 análisis de Cochrane (consideradas la forma de análisis de mayor evidencia), puede decirse que la música es un excelente coadyuvante en el tratamiento de algunos síntomas del cáncer infantil, autismo, enfermedad de Alzheimer, dolor crónico y enfermedad de Parkinson.
En ese contexto, dos hallazgos científicos apoyan el uso terapéutico de la música en el ser humano. El primero es que la música no solo es capaz de aumentar significativamente la concentración de dopamina (el neurotransmisor de las emociones) por el sistema estriado cerebral – por lo que decimos que ciertas melodías “nos llegan al alma”-, sino que el cerebro es capaz de producir dopamina en anticipación al estímulo musical –lo que explicaría el éxito de los conciertos musicales en los que los musicófilos ya están motivados desde antes del concierto-.
El segundo es que ciertas áreas del cerebro (localizadas en la corteza auditiva cerebral) solo responden al sonido de la música pero no a sonidos aislados, por lo que los científicos se preguntan: si la música no fuera tan importante para el ser humano ¿por qué tendría que tener una zona especial en el cerebro, una especie de cuarto de música cerebral solo para recibirla e interpretarla?
Franz Schubert pidió morir escuchando el cuarteto de cuerdas No 14 de Beethoven. ¡Qué manera de llenar su cuarto de música cerebral en su último viaje!


martes, 23 de mayo de 2017

"MÙSICA PARA EL ALZHEIMER"

Selecciona tu propia música para llevar mejor el Alzheimer.



Los pacientes con Alzheimer que están ingresados en residencias y se seleccionan la música que escuchan tienen un mejor comportamiento y acaban tomando menos medicación psicotrópica y para combatir la ansiedad, según un estudio de la Brown University en Providence (Estados Unidos).

El trabajo, cuyos resultados publica la revista 'American Journal of Geriatric Psychiatry', trataba de analizar la eficacia de un programa individualizado de música diseñado para residencias de mayores, llamado 'Music and Memory', que en cambio no demostró ningún beneficio a la hora de mejorar los problemas de humor que sufren en ocasiones estos pacientes.


"La enfermedad de Alzheimer y otras demencias pueden derivar en comportamientos agresivos o que afectan a los propios pacientes y sus cuidadores", ha reconocido Kali Thomas, profesor asistente que ha coordinado este trabajo. El potencial de este tipo de intervención ya fue recogida en el documental 'Alive Inside' de 2014, que muestra a los mayores con demencia que están internos en residencias cantando e interactuando entre ellos mientras el resto escuchan su música favorita. 

Pero los efectos de esta actividad nunca se había estudiado para ver sus posibles beneficios. Para ello, los investigadores pusieron en marcha el programa 'Music and Memory' en 98 residencias de mayores con unos 13.000 pacientes con Alzheimer u otras demencias, cuya situación fue comparada con la de un número similar de internos sin esa enfermedad neurodegenerativa. Fruto de esta iniciativa, los cuidadores de las residencias ayudaban a los residentes a elaborar una lista de reproducción con canciones en función de sus preferencias musicales. Al inicio del estudio, en 2012, los investigadores usaron registros para evaluar los problemas de conducta de los pacientes, su estado de ánimo, niveles de depresión y consumo de medicamentos para la ansiedad y antipsicóticos. Y repitieron la misma evaluación un año después, en 2013, cuando finalizó el experimento.



UNO DE CADA CINCO DEJABA LOS ANTIPSICÓTICOS Entre quienes seleccionaban su propia música, la tasa de abandonos del tratamiento antipsicótico a los 6 meses era de un 17,6 por ciento y aumentó después del programa hasta un 20,1 por ciento, mientras que en el grupo control se mantuvo estable en un 15 por ciento de los pacientes.

 Del mismo modo, la proporción de personas que interrumpieron su tratamiento contra la ansiedad aumentó del 23,5 al 24,4 por ciento, mientras que en el grupo control cayó del 25 al 20 por ciento en el mismo periodo. Las residencias que usaban el programa de música también reportaron mejoras en el comportamiento de los residentes, ya que cayó el porcentaje de problemas de un 57 por ciento, mientras que en el otro grupo se mantuvo estable. 


El costo de esta iniciativa depende del tamaño del centro pero puede oscilar entre los 250 y 1.000 dólares (entre 222 y 888 euros) para formar a los cuidadores, según los autores de la iniciativa, que reconocen que algunos participantes reciben un 'kit de inicio' con un reproductor de música. "Compartir la música favorita o participar en actividades musicales ofrece oportunidades sociales para las personas con demencia", según Orii McDermott, investigador de la Universidad de Nottingham (Reino Unido) que no ha participado en el estudio.



via: www.infosalus.com